A comienzos del siglo XXI, una crisis se abalanzó hacia Argentina generando daños económicos, financieros y sociales irreparables. Luego de superar este momento oscuro de nuestra historia, el gobierno de turno se vio encerrado en una crisis económica distinta a la de comienzo de siglo, pero que obligó al estado a tomar decisiones drásticas para mantener a flote la política económica. 

Una de las decisiones de este gobierno, fue la restricción a la excesiva compra de moneda extranjera (dólar) la cual si no se controlaba generaría una devaluación de la moneda local (peso argentino).

Uno de los factores por lo cual surgió este problema fue a raíz del tipo de cambio que tiene la economía argentina, y según lo que dice Oscar Gil, es la relación que existe entre el valor de la moneda nacional y el de una moneda extranjera, es decir la cantidad de moneda nacional que se necesita para comprar una unidad de una moneda extranjera, por ejemplo un dólar. También podemos agregar lo que dice Samuelson, que afirma que el tipo de cambio se determina en el mercado cambiario, el cual es el mercado en que se compran y se venden las diferentes monedas. El precio de la moneda extranjera se establece en el punto en donde la oferta y la demanda de dicha moneda están en equilibrio.

Foto: Joaquin Fernández Bordón

El gobierno que tuvo en sus manos la posible devaluación del peso argentino fue el de Cristina Fernández de Kirchner, el cual implementó el cepo al dólar para mantener el precio estable, porque la política monetaria de este gobierno se basó en la emisión de pesos, es decir que al haber cada vez más pesos estos se devalúan lo que hace que el dólar aumente y para que este no aumente tanto, restringieron su compra.

Ahora, ¿que es el cepo? El concepto cepo nació justamente en 2011 en medio de la crisis económica y se lo define como una serie de medidas donde se restringe el consumo de una divisa de otro país, ya que si su demanda es excesiva puede hacer que la moneda local se deprecie, generando tensiones inflacionistas. Como dijimos antes se lo utiliza para no tener que devaluar el peso argentino. 

Y para clarificar mejor algunos conceptos como que la moneda local se deprecie, podemos citar a Samuelson cuando dice que, cuando la moneda de un país baja de valor en relación con la de otro país, la moneda doméstica ha tenido una depreciación, mientras que la moneda extranjera tuvo una apreciación

Otro concepto es la devaluación, que ocurre cuando se reduce el tipo de cambio oficial de un país, es decir esa moneda pasa por una devaluación. Un incremento en el tipo de cambio oficial se llama revaluación

Volviendo al gobierno de Cristina, en octubre de 2011, instauró a través del BCRA la creación del Programa de Consulta de Operaciones Cambiarias, en el cual los ciudadanos debían pedir autorización a la AFIP para cambiar o comprar divisas. Durante los cuatro años que duró el cepo, las reservas del BCRA disminuyeron, y en base a esto surgió un impacto negativo en el sector inmobiliario, turístico y automotriz, mientras que creció con fuerza el mercado paralelo, el famoso dólar «blue» o mejor conocido como el dólar negro, porque se lo compra ilegalmente. 

Esta fue la primera consecuencia del cepo cambiario, ya que en las calles se creó este tipo de cambio real, alternativo al oficial, el cual abrió una brecha cambiaria en el país que originó que esté se convirtiera en un negocio extremadamente rentable. 

Las restricciones para retirar la divisa norteamericana se intensificaron a comienzos de 2012, el sistema podía autorizar o no la adquisición de dólares con fines turísticos ya que la AFIP fijó nuevos controles para quienes decidían viajar al extranjero.  Más tarde el organismo regulador eliminaría de su página web la opción de compra de dólares para ahorro. 

Con el paso de los meses, para los turistas en el extranjero el dólar impactó directamente en las emisoras de tarjetas de crédito, cuando estas anunciaban límites para extraer divisas fuera de la Argentina, los cuales eran 50 dólares mensuales para los países limítrofes, y de 800 dólares para el resto del mundo. 

Con toda esta situación sobre la mesa, en 2013, dos años después de la implementación del cepo, el dólar superó la barrera de los $10. En 2014 con un gobierno cada vez más presionado, el dólar ahorro tomó fuerza más que nunca. En ese entonces Axel Kicillof era ministro de economía y en una medida, anunció que solo un alcance del 20% de personas físicas, podrían comprar dólares para ahorro, en concepto de ganancias y bienes personales. En ese entonces para sacar dólares era un requisito ganar un equivalente a dos salarios mínimos, vital y móvil, que era de $7.200, y sólo se podía adquirir hasta US$ 2.000 por mes.

Gráfica de Seprin sobre la repercusión del cepo a las reservas del BCRA en 2014

Dos años más tarde, aún con las restricciones en vigencia, la puja política tensionó los ambientes en el año electoral por lo que una de las promesas de la oposición, encabezada por Mauricio Macri, fue la inmediata eliminación del cepo cambiario.

Fuente: Analia Llorente / El cronista

Dicho y hecho, meses más tarde, luego de una reñida elección en la que Macri venció en balotaje a Scioli, a menos de una semana de asumir, eliminó el cepo cambiario y autorizó la compra de 2 millones de dólares al mes sin la intervención de la AFIP.

Además las empresas se vieron beneficiadas al no tener trabas para pagar nuevas importaciones o girar ganancias. Otra de las novedades fue la no limitación a las exportaciones.

A medida que el gobierno de Macri fue avanzando, junto con estas medidas, el aumento en tarifas y precios, generó una inestabilidad pronunciada en la economía local por lo cual la deuda del país fue incrementando recurriendo a entes como el FMI que no trajeron buenos recuerdos en la sociedad y no logró apaciguar las aguas.

Ante este escenario, y casi llegando al final de su mandato, el presidente debió tomar decisiones dramáticas luego del resultado que arrojaron las PASO donde su máximo opositor se vio victorioso por más de 16 puntos de ventaja.

Con este panorama, el 27 de octubre se realizaron las elecciones presidenciales y con ella una nueva determinación del pueblo, Alberto Fernández fue elegido presidente electo. Ante esto, el presidente que ejerce su mandato hasta el 10 de diciembre aplicó el cepo al dólar, lo contrario a lo que había sido su promesa de campaña en 2015. El límite impuesto por el gobierno nacional es de U$S200 mensuales para la compra de dólares para personas físicas con cuenta bancaria y en U$S100 para la compra en efectivo. 

Estas nuevas decisiones tienen vigencia hasta el 31 de diciembre de este año por lo cual Mauricio Macri no será quien arregle el problema del cepo y de su fallida política económica. Ahora hay un nuevo presidente, un nuevo ministro de economía y un nuevo pensamiento sobre qué hacer con el famoso cepo cambiario que dejará el gobierno anterior. 

Para tener más claridad en esta temática, tuvimos la posibilidad de comunicarnos con Marcos Sequeira, Contador Público y Especialista en Procedimiento Tributario, que nos brindo su opinión acerca de que debería realizar el gobierno de Fernández a partir del 10 de diciembre.

Hay varios países que salieron de la mejor manera de una crisis económica y sirven como ejemplo para Alberto Fernández de como solucionar una crisis de deuda. Países como Ucrania, Irlanda, Portugal, Grecia, Islandia, pero no iremos tan lejos, Uruguay. El país vecino tuvo una crisis entre 1999 y 2002, y en 2003 realizaron una operación histórica de canje de bonos, que le permitió al gobierno superar un panorama complicado del cual tuvo una salida ordenada, elogiada por el FMI. Muy resumidamente en esa época el PIB se desplomó 11% en 3 años, inflación de casi el 30%, se devaluó el peso un poco más del 100%, 20% de desempleo y el salario de los trabajadores cayó 11% (Fuente EL OBSERVADOR). Argentina tuvo un poco de culpa ya que por nuestra crisis en 2001 muchos argentinos cruzaban el Río de la Plata para retirar sus ahorros de bancos uruguayos. Generando una crisis cambiaría con brusca devaluación y una crisis de deuda.

La fórmula que usó el gobierno uruguayo la comando Carlos Steneri, representante de Uruguay ante los organismos financieros, agencias y grupos de inversores internacionales. Steneri contó en una entrevista con una radio nacional que la operación parecía sencilla pero su aplicación no lo era tanto. Lo que hicieron implicó estirar plazos mediante canje de bonos por otros de vencimiento cinco años más que los originales, respetando la tasa de interés y sin quita de capital, esto se les dijo a los acreedores para que acepten, y para cumplir esto se precisó que el país demuestre responsabilidad política y voluntad de hacer los ajustes necesarios en las finanzas públicas. 

El Cr. Sequeira nos dió su reflexión sobre el caso de Uruguay y la situación de nuestro país.

La situación ideal de lo que debería hacer el próximo gobierno argentino, es buscar que los que tienen bonos en Argentina acepten que se los paguen en unos pares de años para poder saldar todas las deudas del gobierno con el FMI y los demás acreedores, y esto es necesario para no estar sacando plata de la reserva nacional para pagar los bonos y así no recurrir a un default.

Pero como dijo Marcos Sequeira, esta solución es imposible para un país como Argentina, en donde la cultura del trabajador se ha perdido completamente, por lo que la solución mas acertada seria que el gobierno fomente mas el trabajo, dejando un poco de lado los subsidios, ya que es una manera correcta de salir de esta crisis, aunque no es la única.

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